Carrito:  

Ningún producto

0,00 € Transporte
0,00 € Total

Confirmar

¡Nuestra(s) tienda(s)!

¡Nuestra(s) tienda(s)!

Ctra. A-339, Km 24, Nº17, Junto estación de servicio la Milana- Priego de Córdoba- Córdoba- España.

» Descubra nuestras tiendas

Lista de productos por proveedor Almazaras de la Subbética

Almazaras de la Subbética

Almazaras de la Subbética es más que una empresa familiar, es una empresa de 4000 familias que viven por y para el olivar. Nace como tal el 9 de Julio de 2007 y es el resultado de la fusión de dos empresas: S.C.A. Virgen del Castillo (Carcabuey) y S.C.A. Nuestro Padre Jesús Nazareno (Priego de Córdoba), remitiéndose los orígenes de éstas a mediados de los años 50 y 60, respectivamente.


En la actualidad cuenta con dos centros de trabajo. El primero de ellos ubicado en el municipio de Carcabuey, con más de 350.000 metros cuadrados y en él encontramos la Sede Social, así como la mayor de las almazaras, la sección de ganadería, la sección de membrillo, la sección de aderezo y la envasadora.


En el otro centro, de 28.000 metros cuadrados y ubicado en Priego de Córdoba, se encuentra la segunda de nuestras almazaras.


MEDIO NATURAL

Un peculiar microclima caracterizado por una elevada pluviometría y grandes oscilaciones térmicas, junto con una accidentada y montañosa orografía nos sitúan dentro del Parque Natural de las Sierras Subbéticas, en el sur de la Provincia de Córdoba. Es en este medio donde, gracias a un proceso de selección natural y gracias a un proceso de selección artesanal, míticos olivos alzan sus irrepetibles formas, conviviendo majestuosos en un entorno natural que sobrevive inalterable al correr de los tiempos. Viejos olivos que parecen acariciar el firmamento, para recibir de él su bendición en forma de fruto.


OLIVAR

Olivares Picudos y Hojiblancos, resistentes a plagas, heladas y sequías, adaptados a terrenos calizos y en pendientes que pueden llegar hasta el 70% de desnivel. La altitud en la que se ubica el olivar (entre 700 y 1000 metros sobre el nivel del mar), su adaptación a la rusticidad del medio y la sabiduría que le confiere el paso del tiempo (olivos centenarios y en algunos casos milenarios) nos sitúan en el marco idóneo para obtener la mejor aceituna posible. Generación tras generación, los olivareros han ido transmitiendo de unos a otros el saber hacer, pero, sobre todo, han transmitido su pasión por una tierra, su pasión por un olivar que ha pasado a formar parte de su vida.